Grupo Élite: RAJADO
Escrito por Carmen Socorro Ariza-Olarte
El fin de
semana pasado estuvo bastante movido, pues vino a visitarme una amiga que vive
en Boston y trabaja para una Universidad allí*. Conversando, de pronto salió a
colación el cuento de la Élite Intelectual Colombiana en Harvard (zipote de
nombre, dado a este grupo por Daniel Pacheco en su columna de El Espectador) y
su comentario fue, Son famosos tus compatriotas por sus entradas y salidas en
falso, Ups! Y es que no es un secreto que si el mundo de nuestros ancestros era
tan pequeño como un pañuelo, el mundo moderno , el de ahora, es tan diminuto
como la ‘Higgs particle’. Una partícula en la que todo y todos estamos tan
interrelacionados e interconectados que la información salta de aquí para allá
más rápido que la velocidad de la luz; como si no hubiera ni un aquí ni un
ahora.
Así pues,
el cuento de la invitación que el Grupo Élite –como yo he dado en llamarlo- le
extendió al procurador de la nación –si hay una nación-, y fue avalada por la
universidad de Harvard, no fue pasada por alto ni antes ni después. Y es que en
las universidades, tampoco es un secreto, todos somos materia de estudio, mucho
más si venimos de las Indias; entonces grupos como este están en la mira,
puesto que se espera que en algún momento se empiecen a dar muestras de un
cambio, alguna alteración positiva en el compartamiento, una luz, algo
distinto; no obstante llevan años tratando de que el roce con otras partículas
y demás nos sirva de algo y nada: otra vez rajados. Según me contó mi amiga la
manera como el Grupo Élite solucionó la embarrada inicial terminó convertida en
un, Estos nunca van a aprender, todo lo
solucionan a machetazo limpio, si algo no les funciona no tienen ningún
problema en saltarse los protocolos, cambiar la constitución, inventarse una
nueva ley y/o cancelar otra u a otra -aclaro que lo que ustedes leen es la
manera como yo he traducido la frase de mi amiga a nuestra autóctona manera de
actuar y expresarnos, luego de leer no solo a Pacheco sino una nota sobre los
piqueteaderos de Buenaventura-. He ahí una descripción simple de eso que Daniel llama la Élite Intelectual Colombiana
en el Exterior, ups!
Distinto
hubiese sido si, ya metidos en la vaca loca, hubiesen realizado el evento y,
con inteligencia, hubiesen sido capaces de poner al procurador en evidencia, o
sea: rajarlo; que es precisamente para lo que se realizan este tipo de eventos;
para fusilar con preguntas al invitado y, dependiendo de su actuación, sacarlo
en hombros del aula máxima, o, dejarle la puerta de atrás abierta para que
salga con el rabo entre las piernas. Pero a los curiosos, como yo, ahora solo
nos queda preguntarnos, Y qué hubiese pasado si hubieran dejado a este señor
poner su rabito sobre la plancha caliente, Habría salido airoso o rajado?!
Uich! Y sin saberse.. Así pues, para rematar, la que se rajó por milésima vez
fue la Élite de Intelectuales de Colombia, país adonde, los ciudadanos del
común, estamos hasta las pelotas de grupos élites!
*El
asterisco es para hacer notar que lo que me movió a escribir esto no fue el
cuento de mi amiga, sino la columna de Daniel Pacheco. Quizás si él no hubiese
tocado el tema de la supuesta rajada del procurador, yo nunca hubiera contado
esta historia.
Carmen
Socorro Ariza-Olarte
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