Desenterrador de
muertos
Yacerás muribundo, atrapado en un cuento macondiano.
Desenterrando muertos te has engarzado
en sus guadañas. En tu futuro no-cierto de patriarca, oirás en lejanía un llanto
eterno de plañidera y, como a todo dios
falso, las incipientes luces de sus velas, solo, te mantendrán en
vilo. Sabrás de cierto que, como a todo líder malo, de regreso a tu tierra te
estará esperando tu único seguro: la muerte. No médicos, no hospitales, ni para
ti ni para nadie. Sembraste viento y, en el cuarto custodiado de tu ideo-ló-gi-co
padre, rodeado de caimanes, in-cómodo, tratarás en vano de anticiparte a las predicciones y evitar ser arrastrado por los
hurácanes de tu cólera. Suspendido,
quizá comprendrás por qué... las estirpes
condenadas a cien años de soledad son aquellas que no tienen regreso.
Socorro Ariza, inspirada por Gabriel García Márquez