jueves, 26 de diciembre de 2013

Me voy a gugolear a esa vieja!


Me voy a gugolear a esa vieja

Desde que empezaron los asesinatos en serie, Pachito, hijo, vio cómo su padre regresaba a casa meditabundo y hasta malgeniado; algo que en don Francisco no era usual. Él, a pesar de lo difíciles que fueron siempre sus circunstancias, con su trabajo como lustrador oficial del parque industrial más importante de la ciudad, a punta de cepillo, camello y acrobacias, supo levantar a su familia, esmerándose siempre porque su único hijo tuviese la mejor educación posible. 

Pachito, hijo, no recordaba haber visto nunca  a su padre con aquella amargura reflejada en su rostro. Por el contrario, desde niño aprendió de él a conservar la risa y la calma, mucho más cuando las cosas se les ponían color de hormiga; como cuando murió su madre, dejando a su padre viudo con él apenas volantón. Aunque su padre era un hombre sin ninguna educación, por todos era reconocido como un hombre bien avisado, quien con sus pocos dotes supo ganarse el cariño y el respeto de todos los grandes empresarios; a quienes, cada día, puntual, les lustraba los zapatos, y de quienes aprendió más de lo que un buen estudiante aprende en la universidad. De hecho, aconsejado por los dueños de las grandes empresas, se fue haciendo a una que otra acción, y, de mandado en mandado, construyó su casa y educó muy bien a su hijo; algo excepcional en la cerrada caja social en la que vivían. Aunque siempre se sintió orgulloso y hasta contento con su oficio de lustrador, don Francisco nunca quiso ese destino para su hijo; por eso se esmeró al máximo para que su Pachito fuera en todo lo posible a la par con los hijos de aquellos hombres a los que él a diario debía lustrar; bien guardadas las distancias y las proporciones. Porque de todas maneras don Francisco era realista, y no se le habían pasado por alto las infranqueables diferencias de clase ni las inconfesables rarezas de los dueños del balón, reflejadas en las conversaciones que tuvo que oír sentado en su cuadriculada caja durante casi cincuenta años... Años en los que del simple código morse, el télex, la máquina de escribir Olympia y la secretaría especializada en taquigrafía y ortografía, se fue pasando del telegrama a la secretaría bilingüe, hasta llegar al fax, el computador y el correo electrónico; con el consecuente reemplazo de las eficientes secretarías por las asistentes que sabían de todo menos de ortografía o, peor, los llamados call centers. Años durante los cuales todo cambiaba aceleradamente en el globo menos la férrea caja social en que vivían. Sí, él había tenido que ser testigo de excepción de todo cuanto acontecía no solo en el Parque sino en el panorama nacional e internacional, sin haber sido reemplazado por las nuevas generaciones, ni haber tenido que confrontarse con las mil y una reorganizaciones, ni, tampoco, haber descendido ni ascendido de cargo, ni, menos, haberse topado con alguien que hubiese encontrado importante dedicar su inteligencia a algo tan nímio como modernizar su oficio de lustrador o redondear la cuadriculada caja; La Repúplica no ha sabido nunca lo qué significa innovación, solo ha conocido la asimilación, decían por ahí algunos de los proyectos de sabio que él lustraba. Así entonces, sentado en su cuadriculada caja, don Francisco, se pensaba, que no se le había escapado nada. Y es que don Francisco, sin el uso de ninguno de esos aparatos ultramodernos, y sin quererlo, se enteraba de todo, aprendía un resto y conocía hasta los secretos más íntimos de los dueños de la pelota, sin que nunca jamás se le hubiese cruzado por su cabeza hacer uso de toda esa información confidencial, aun a sabiendas de que, con ella, podría haber hecho rodar como balón de fútbol una que otra cabeza o, por qué no, ganado millones, o, quizá, hasta evitado una que otra tragedia. Mejor dicho, siendo más poderoso que la CIA, la FIFA y Google juntos, era noble como un mesías. Era, como diría su hijo, una tumba sin zombi.

Pachito, hijo, preocupado con el despliegue mediático y el revuelo que las noticias sobre los asesinatos en serie estaban causando, después de tres días de ver a su padre con la caja de dientes cerrada y el ceño fruncido, empezó a sospechar algo: conocía perfectamente al espía que lo habitaba y, por lo mismo, estaba seguro de que su padre sabía más de lo que aparentaba. Fue al cuarto día de preocupaciones y desvelos cuando Pachito, hijo, por fin se arriesgó a preguntarle a su padre qué era lo que lo traía tan molesto. Francisco, padre, dándole vueltas al asunto de los asesinatos en serie, con la inquietud de todo buen padre de familia, le habló a su hijo de sus dudas con respecto a la gran amistad que entre él y el hijo de don Juan Carlos, conocido por todos como Juanca, desde niños se había entablado; hasta el punto de que, bien guardadas las proporciones y las distancias, Juanca había pasado a ser casi como otro más de sus hijos; cosa que había terminado por alimentar también los lazos de amistad entre él y don Juan Carlos; de tal modo que, antes de su muerte, don Juan Carlos habló sin tapujos con él sobre el misterioso asesinato de una mujer cuyo cadáver había sido hallado en una área aledaña al edificio del, para entonces, apenas naciente emporio industrial; sin que el crimen hubiese sido todavía dilucidado. Sí, tal como don Francisco lo había imaginado por años, tanto él como don Juan Carlos coincidieron en sus sospechas y en el nombre del asesino y, los dos, tenían muchos remordimientos por haber guardado silencio durante tantos años. Así entonces, le dijo don Francisco a su hijo, para evitar que la historia vuelva a repetirse, y no tener que colgar los guayos lleno de remordimientos, como le sucedió a don Juan Carlos, esta tarde casi he estado a punto de cometer una locura mesiánica: casi que los denuncié, a ti y a Juanca, como los presuntos asesinos en serie, Qué, de dónde has sacado tamaña locura, le preguntó boquiabierto Pachito, hijo, al padre; Es que llevó días escuchando a ese muchacho hablar a través de sus aparatejos contigo, de tal modo que esta mañana cuando lo escuché de nuevo diciéndote que no sabías de la que te habías perdido por no haberlo acompañado a gugolearse a esa vieja y luego tuiteársela, recordé lo que escuché ya hace años y pensé que tal y como sucedió entonces, está vez, tú, de puro inocentón, andabas de compinche y, con el dolor de mi alma, rememorando cosas que escuché en silencio sepulcral hace ya muchos años, tuve que pensar que ese muchacho, sin más explicación que la mala herencia, podía haber decidido seguir los pasos de la oveja negra de la familia. ¿Cómo se me iba a pasar por alto que cada vez que ha aparecido una mujer violada y asesinada en el Parque tú y él han hecho como si nada estuviese pasando y, ni creas que no me he enterado: son ya demasiadas semanas que mientras embolo a ese muchacho lo oigo hablar contigo sobre el cómo fue que la noche anterior, luego del partido de fútbol, se gugoleó a la vieja esa y después se la tuiteó, le dijo don Francisco a su hijo, concluyente... ¿Qué, qué? ¿Qué has pensado qué? le gritó perplejo Pachito, hijo, al padre; Pues eso, que de todos es sabido que el asesino, o asesinos, son hinchas furibundos del equipo rojo, y que, además, los asesinatos se realizan siempre después de que el equipo rojo pierde, y que el asesino, o asesinos, antes de matar a las víctimas les convierten las tetas en dos pelotas de fútbol, yo supuse entonces que era a eso a lo que tú y Juanca se referían cuando hablaban de gugolearse a una vieja y después tuiteársela, y ya que su padre, a quien Dios tenga en su Santa Gloria, no está más con nosotros para ayudarme a corregirlos, yo me sentí obligado a hacer lo que ni don Juan Carlos ni yo quísimos hacer ya hace muchos años con el hijo de don Guillermo, convirtiéndonos con nuestro silencio sepulcral en cómplices de un crimen horrendo, por eso decidí que debía denunciarlos a los dos, aun cuando con ello se me desgarrase el alma por duplicado, pues nunca sabrás cómo don Juan Carlos y yo siempre nos sentímos los padres más orgullosos del mundo por tener unos hijos tan buenos y tan diferentes de los hijos de don Guillermo, pues lo que han tenido que oír estos oídos que se han de comer la tierra, ay Señor, Señor, y pensar que hasta nos engullecíamos pensando en que además de amigos los dos habían salido hinchas del equipo rojo...  Pero papá, en qué mundo vives, y yo que pensaba que lo sabías todo, pero... no sabes acaso qué es Google ni Twitter????? Ahora si que en vez de embolarla la has embarrado, por fortuna no la cagaste... voy a enviarle de inmediato un Twitter a Juanca... Ay papá... mira, voy a enseñarte a que nos referimos cuando decimos que vamos a gugoleárnos a una vieja y luego tuiteárnosla... Mira, mira... Aaah, así que de eso se trata, entonces ahora que sé que es gugolear y tuitear voy a tuitearme al presunto asesino y, una vez hayas oído la historia que tengo para contarte, debes prometerme que me ayudarás a gugoleármelo... esta vez seré yo quién me lo tire en serie y en serio; no puede ser otro que él mismo de siempre...

Dos días más tarde el parque industrial fue expulgado y expropiado y, atrapado en los juegos nacionalistas, el Pulpo, que nunca fallaba un gol, para evitar más asesinatos en serie, botó el último penalty de la serie, clavándole en el pecho un autogugolazo al Redentor. Atrapados entre las garras del poder, algunos hinchas furibundos se han dedicado a tuitear insultos, sin tomarse el trabajo de indagar por las circunstancias que rodearon los hechos. Don Francisco, luego de recibir la medalla al buen padre, decidió jubilarse y colgar sus guayos dentro de su nueva caja de en...volar: una de esas cuadriculadas tablas que hacen y saben de todo, pero, como él mismo dice, no se enteran de nada; pues, a sus usuarios, por andar embobados mirando las tetas, las bolas se le pasan de largo.

@FK: Es un bicho raro tu padre, pero como las nuevas palabras son inciertas, yo concluyo que esta historia es, además de inútil, inventada, me ha tuiteado una vieja que firma: @Odradek.

Autora: Carmen Socorro Ariza-Olarte

domingo, 22 de diciembre de 2013


*TAG’S a: Violencia contra las mujeres, Nigella Lawson y.... Acción de Gracias para Shakespeare...


... El genio, quien no solo conocía el corazón del hombre, sino que amaba a las mujeres... La Violación de Lucrecia, El Mercader de Venecia, Othello, O bloody Shakespeare! Sal de tu tumba y ayúdame a contar este bloody cuento, repetías esta madrugada, cual zombie, o, tal vez, como si estuvieses en éxtasis volando, y es que, En éxtasis todo es posible, fue lo que te dijiste anoche antes de irnos a la cama, contigo mortificada, invocando a Konrád... Porque como siempre repites a Bernard Shaw, de tanto oírlo lo he aprendido, Por boca de un autor hablan todos los autores.

Y es que había sido tan violenta la ‘Celebración del día de la violencia contra la mujer’, que solo la resurección de Shakespeare le hubiese puesto la pata (todavía no había fallecido Mandela, que en paz descanse!). No hubo Twitter ni web ni programa de televisión o radio que no hubiese estado inundado con alusiones, noticias o discusiones sobre el endiablado asunto, Violento! Una de esas cuestiones dignas de explotar cada año sin falta, Quizás hasta acredite un cuento, te dijiste, con el libro de cocina de Nigella Lawson en la mano y el programa sobre la violencia contra la mujer vía iTunes. Así se te pasó la tarde: mientras escuchabas los análisis de los expertos en Violencia de Género  preparabas feliz las recetas de Nigella, Para darle un comienzo violento a las celebraciones navideñas, me decías mientras le dabas volteretas de bruja a tus deliciosos mejunges. Al día siguiente sería la primera de tus fechas especiales: ‘El Día de Acción de Gracias’. Y cual no sería tu sorpresa cuando feliz con el resultado de tus endiabladas tortas y demás, al prender la tele, lo primero que viste y escuchaste fue a la presentadora de CNN dando, con una risita de satisfaction, la violenta noticia de que la sexy chef Nigella acababa de ser acusada por su ya casi Ex y sus dos asistentes de ser una coca-í-no-mana, como si eso fuese un pecado mortal y fuese urgente el agarrarla a cocadas y, luego de ponerla en la hoguera pública, asarla en uno de sus propios potajes de bruja, Pero si es Navidad y usted, señora reportera, acaba de celebrar el ‘día de la violencia contra la mujer’ como puede ahora salir tan radiante y feliz a soltar esta noticia, que NO solo violenta a una mujer sino a todo lo que representa: calor de hogar: sexy...hot-hot-hot; fiestas navideñas: buena comida...hot-hot-hot; sensualidad: gracia y dulzura de mujer...hot-hot-hot, femenidad: glamour y buenas tetas...hot-hot-hot; Joder! Si por consumir coca tuviesen que quemar a alguien vaya que sin necesidad de alimentar las guerras se disminuiría considerablemente la población del Planeta, además de que el pobrecillo se quedaría sin estrellas, pues para no salir del Reino~Unido, ahí tenemos a una de las más refulgentes: Mick Jagger, quien precisamente por todos sus excesos ha sido nombrado Sir, nada menos ni nada más que por la mismísima reina.

En todo caso... cabilabas, meditabunda y cabizbaja... este cuento terminaría en más o menos donde terminan todos los cuentos que, por violentos, son de lo más mediáticos... Y érase una vez una querida, bonita y sexy mujer... hot-hot-hot; Bruja o puta?! -te preguntabas-... a la que de pronto los mismos que un día la pusieron en el curubito de las estrellas más relucientes quisieron bajar a cocazos, para proceder a freírla en su propia paila de bruja mala. Porque sus calientes recetas de cocina, récords de audiencia y ventas, despertaron tal pasión en el corazón de los hombres que fue imposible que no se sacudieran los más ínfimos instintos femeninos y sus ensanguilonados celos y, vaya sí ha sido, es y será violenta la manera como las mujeres se ensarzan unas contra las otras; y es que Nigellissima, aparte de estar buenísima, se haya sumergida en un divorcio que le constará mucho billete a su casi ex: magnate judío-árabe dedicado al arte de coleccionar mujeres sexy’s y, además de ricas, famosas, O bloody Shakespeare, tú y tu Othello: nada más violento que un marido celoso o, peor, un hombre al que le tocan el bolsillo... O bloody period! O bloody Nigella! Oh mi Sueño de una Noche de Navidad Feliz, llena de lucecitas de colores, amor, alegría y deliciosos aromas salidos de tu caldera de bruja buenísima... O bloody Nigella, y yo que como tú quería creer en cuentos felices llenos de magia navideña, O High-llela! como ellos te llaman... desde tus elevadas alturas: coca y no mana! Tag Nigella, por hacerme beber de tu bloody Mary! Tag Lisbeth Salander, la protagonista de Los hombres que no amaban a las mujeres, O bloody Shylock, carnicero de...!  TAG...Shakespeare! En éxtasis todo es posible... TAG...TAG...TAG! Coca y no mana! Toch?

*TAG: es también una palabra que en las ‘lenguas escandinavas’ significa: GRACIAS!

Carmen Socorro Ariza-Olarte, Utrecht, Noche de las velitas-2013: un año violento!

jueves, 18 de julio de 2013

Novela - Mapa Genético de un Conquistador de Mariposas

Mapa Genético de un Conquistador de Mariposas

Novela críptica. Para entenderla no solo deberás leerla sino que tendrás que descifrar la clave que te da entrada a ella. En este link encontrás las pistas básicas... klick-klick/koop-koop, es el mantra que te permitirá acceder a ella y saborearla...  

 http://www.amazon.com/dp/B00DO2IWX 

Si no funciona, ve a Google y buscame por el nombre Mapa Genético de un Conquistador de Mariposas... y zas!

viernes, 5 de julio de 2013

Alta Exposición> Evo María!

Evo María!

Quien no haya tenido que experimentar la discriminación escondida que, empezando por la mal...llamada...madre-patria, se ejerce contra los suramericanos, solo exclamaría, Ay Evo María! Más allá de cual sea nuestra postura es, gracias a este tipo de líderes suramericanos, que no importa cuánto el suramericano del común haga para exigir ser tratado con el respeto que todo individuo merece solo consigue lo mismo que Evo. Y es que el que viene de laméculos, lógico, sale con la boca llena de...Miércoles en la noche...No wonder! España, para lavar sus manos, concluyo que el avión de Evo no fue detenido sino que aterrizó de emergencia en Austria. Mientras, veía en la BBC y demás noticiarios europeos a los expertos aclarar los porqués y las consecuencias del, Incidente... y hasta decir que Putin sabía lo que sucedería con...Ay Evo! Que penita!    

sábado, 22 de junio de 2013

Re-trata-da de cara-a-cara


Re-trata-da de cara-a-cara

S@ntikraker, Hablando de los okkupa-dos en Brasil una farizaca le lanzó esta molotov a otra,

Y ahora que le diría Vilma, la ex-guerrillera, a Vilma, la señora Presidenta??

Pa’ve, pa’ve... cómo te quedó la cara!! Mal-trata-da?? enviado desde mi i-camara-da vía @yolamamadesantiago

Socorro Ariza-Olarte

sábado, 8 de junio de 2013

Google's photos-Capture


Google’s photos-Capture

En-RED-ado

Será al otro día de haberse retirado a disfrutar de su cuarto-oscuro cuando, el procurador-general, quien procurando mantenerse alejado de la modernidad y sus redes solo poseía un Hotmail, recibirá un Gmail de su nietecita, invitándolo a unirse a su G-kring. Arrobado de amor aceptará y, con cosa, abrirá un blog para colgar sus mejores foto-shots-capture. Sorprendido  con la cantidad de visitantes querrá saber quién lo visita...y...zas...Cliquearás en un link que aparece en un algo llamado Fuentes-de-Tráfico y...en un instantón...todo tu oscurantismo se verá iluminado por una luz roja: la foto obscena de una niña...Qué horror...qué horror...qué pena! Tú que condenaste a más de un tío por consultar inocentes una porno-página, te encontrarás en-red-ado en las oscuras redes del tráfico-de-niños-y-la-porno-infantil. Ahora que sos juez y parte, comprenderás lo absurdo de tus juicios. Asustado, recurrirás a Google...y...el monstruo responderá que: NO-LE-CLIQUEES-A-DESCONOCIDOS!!!

Socorro Ariza-Olarte


Nota: Este minicuento o tuit está basado en una experiencia de la vida real. Mi sobrinita María José hace unos meses me envio un Gmail que traía también una invitación para unirme a su kring. A mí me gustó tanto recibir un mensaje de mi pequeña sobrina que me metí a Gmail y hasta me animé a abrir un blog. La cosa es que la semana pasada luego de ver sorprendida que había completado más de 200 visitas a mi blog me dio por saber quiénes me visitaban y zas en fuentes de tráfico cliqueé en el link que aparecía y para mi horror era una página de pornografia infantil holandesa. Furiosa le envié mensajes a Google de todas las maneras que encontré y al siguiente día recibí una respuesta que me decía que no me preocupará que esto era normal y que lo único que debía hacer era no cliquear en esos links, cosa que me pareció absurda pero?? Bueno, la otra sorpresa fue que en la tarde cuando me senté a leer el periódico holandés había un artículo gigante sobre el caso de un hombre que estaba sentado en la silla de los acusados en parte porque en su computador le encontraron que alguna vez había consultado una página de pornografía infantil, y aunque el hombre en cuestión asegura que lo hizo por accidente, no le creen, y los expertos se han gastado no solo un resto de tiempo sino de recursos  tratando de descubrir si en realidad fue o no un accidente?? Entonces, pared, me dije, más de dos años tratando a atrapar a un tío por consultar una página porno mientras los dueños de la pelota van y vienen a tráves de las fuentes de tráfico de las redes de los monstruos come-lo-todo...Ah!? Y yo que de una ya había condenado al individuo... uich! Lo que más me molesta es que lago bonito se haya llenado de.... Sorry!

Socorro

 

 

jueves, 30 de mayo de 2013

2mamas-entre-4güevas/Radio-grafía


Radio-grafía

2mamasentre4güevas

@Mateoviva...S@ntikraker...@yolamamadeS@ntiago... gracias por exponerme a vuestras cargas y descargas; de tan elevadas  he visto re-tratada mi ya renovada radiografía y, aparte de un esperpentico esqueleto, me he encontrado, más iluminada que nunca, con mi propia Aura y, sobre- expuesta, he contemplado mis dos raquíticas manos: abiertas; sufriré de reuma pero nunca más de egocentrismo, yo no solo me deshice de mis mamas sino que os he abierto la jaula, mas, como lo estáis comprobando en vuestro propio pellejo, ser libre es una carga pesada: las pró-tesis venían cargadas de veneno y pesabaaan más que las anti-tesis,  basta con leeros para saber que andáis empachados con ella: Libertad es mucha Libertad, mas...si no os dejará libres mis hijitos, Cómo le harías para alcanzarme? Si serás guevas...jejeje... enviado desde mi oscurocuartooscuro#yolamamademateo.

Socorro Ariza-Olarte

jueves, 23 de mayo de 2013

Foto-montaje II

La Amena Zaaaaaa –jajaja-

Cómo y no te pase lo que a mí... le repetirá él con la voz de la Amena Zaaaa, a propósito de sus mutuales desprópositos, Mira niño grande que, de tanto invocar al lobo, vas a terminar, como yo, encontrándotelo convertido en algún malecillo incurable, No llames a la muerte en vano,  le repetirá con la voz de la Amena Zaaa su archi-recontra-reconocido-enemigo, Mira que apestas en tus pañales cagados...za-za-za... Magistrales fueron tus cagadas cuando supiste que me moría y te quedabas sin caballito de batalla, Quién se extrañará de que ahora regreses al ruedo usando mis viejas afrentas envueltas en secretos complots para asesinarte? No habrá quién se atreva a quitarte el chupete? La guadaña, le repetirá desde ultratumba con la voz de la Amena Zaaaa... el comandante Ch@ch@r@...zaaaaaaaaaaaaaa... Enviado vía un pájarito biche...jajajaja!

Socorro Ariza-Olarte

jueves, 16 de mayo de 2013

Mamografía



Las decisiones de Angelina

@Solambulla...#mateoviva...#S@ntikraker...ayer cuando comencé a idear un collague con los rostros de cada uno de nosotros: el cuadrado perfecto, fue la radiante foto de ella la que se me apareció por todos lados; por eso he decidido dejar el collague para más adelante y enviaros mi radiografía, Así eran mis tetas hace cinco años cuando me diagnosticaron, suerte la de ella; y pensar que a pesar de tanta campaña publicitaria aún le toca a la gran mayoría de mujeres contentarse con que cada dos años les hagan la mamografía que, aparte de dolorosa e incómoda, es de lo más insana: más que una cuestión genética, mi cáncer se debió a la constante exposición a los rayos XXXX... enviado desde mi blackberry... @yolamamadeS@ntiago.
Socorro Ariza-Olarte

domingo, 5 de mayo de 2013

En blanco y negro, Yo el @ntikraker



S@ntikraker... @mateoviva#Yo Mateo. Marica, aunque entendí tu destete no entiendo tu despecho. Si yo fuera tú estaría agradecido, como mamí me ha dicho, Yo soy el antikraker perfecto. Gracias a mí nadie va a okupar el territorio que has dejado vacío...Tú no sabes la madre que tienes, hasta la mía está sonambula por ella, la verdad marica es que no tenías ni una jodida razón cuando me decías que no sabía lo suertudo que era al poseer una madre joven, aunque te joda, te estoy guardando el lugar para que no venga un misil ruso a  okupar-te-lo...
Socorro Ariza-Olarte

 

jueves, 11 de abril de 2013


La pasión según Mateo
 
Mateo@mateoviva... @Solambulla... #Yo Mateo, Mateo... Si me caigo me toteo... querida Momi estoy borracho como una cuba y me tambaleo, pero ni creas que voy a caerme tan solo porque decidiste enredarte con mi amigo Santi para que te introduzca en su fascinante mundo tecno-lógico... La verdad es que los dos me dan risa... de la buena... Sigue tuiteándome, estoy mateado con tus minicuentos vía @solambulla.
 
Socorro Ariza-Olarte

miércoles, 27 de febrero de 2013

Foto-Montaje


Desenterrador de muertos

Yacerás muribundo, atrapado en un cuento macondiano. Desenterrando muertos te has  engarzado en sus guadañas. En tu futuro no-cierto de patriarca, oirás en lejanía un llanto eterno de plañidera  y, como a todo dios falso,  las incipientes  luces de sus velas, solo, te mantendrán en vilo. Sabrás de cierto que, como a todo líder malo, de regreso a tu tierra te estará esperando tu único seguro: la muerte. No médicos, no hospitales, ni para ti ni para nadie. Sembraste viento y, en el cuarto custodiado de tu ideo-ló-gi-co padre, rodeado de caimanes, in-cómodo, tratarás en vano de anticiparte a las predicciones y evitar ser arrastrado por los hurácanes de tu cólera.  Suspendido, quizá comprendrás por qué... las estirpes condenadas a cien años de soledad son aquellas que no tienen regreso.

Socorro Ariza, inspirada por Gabriel García Márquez  

miércoles, 16 de enero de 2013


Sola

Encontrarás bajo tu almohada un i-pad de regalo, con una mininota escrita por tu hijo que dirá, Mom, úsalo para alcanzarme, abrí un twitter para ti, @solambulla. Gastarás unos días en entender cómo funciona el aparatico y, al lograrlo, verás un tuit de Mateo escrito en @br@cAdabr@. Sin poder traducirlo, recordarás cómo a los cuarenta decidiste tener un hijo que, creíste, te ayudaría a mantenerte joven y, sobre todo, actual. Sola, recurriste a métodos de fecundación asistida que te tomaron más tiempo y energía que lo que gastó Mateo en nacer, crecer e irse. Todo tan de prisa que sus pañales se te enredaron en sus redes sociales y, en aquel corre-corre, Mateo se ha largado al college inglés con su inevitable, Mom, mañana te enseño. Sola, te herirá escuchar la bulla de tu egocéntrico nombre.

Socorro Ariza-Olarte 

 

 

viernes, 4 de enero de 2013

Retratos



Utrecht y mi amor a la literatura

Escrito especialmente para El Magazín de El Espectador

Sí, ya sé que la mayoría de ustedes se estará preguntando desde, Y dónde queda Utrecht, hasta, Y está loca cómo fue a parar a Utrecht; cosa que no me sorprende, pues antes de llegar aquí como expatriada yo misma era poco lo que sabía, excepto que en mis clases de historia en el colegio me  tocó aprender  algo sobre un tratado firmado en 1713 en el que el imperio español aceptaba repartir sus haberes  entre Austria, Inglaterra y los Países Bajos, incluido el tráfico de esclavos.  

También estarán pensando que si voy a escribir de una ciudad y su literatura debería empezar con la mundialmente requete famosa Amsterdam: la ciudad de los coffie-shops, las gigantescas vitrinas en las que se exhiben tal y como Dios las trajo al mundo, día y noche, las trabajadoras del sexo y, además, los también famosos festivales gay; pues bien, les diré que es precisamente por ser tan bien conocida que no quiero caer de una en el cliché. A mí personalmente me aburre mucho que siendo el globo terráqueo tan grande, y habiendo infinidad de ciudades, siempre se hable de apenas un puñado de ellas y todo, absolutamente todo, se enfoque a París, Londres o New York, que, a propósito, en sus comienzos se llamó New Amsterdam, puesto que fueron los holandeses los primeros en echarle mano a la manzana que, de tan grande y difícil de roer, terminó por indigestarlos; y eso que, lo digo por experiencia, los holandeses son los mejores comedores de manzanas del mundo; nadie puede imaginar la manera perfecta cómo ellos en cuestión de segundos se engullen una, estén donde estén, sin casi ensuciarse los dedos, dejando eso sí intacto el corazoncito: precisamente la partecita más dura y difícil de digerir. 

Así pues, dejando de lado a las grandes vedettes, regresó a Utrecht; una ciudad encantada, como casi todas la ciudades medievales, que en forma de telaraña ha ido creciendo y modernizándose sin perder su hechizo; pues empezando por el Dom: la cátedral gótica que con sus largas uñas de prestigitadora, siglo tras siglo, teje y desteje la intrincada telaraña mientras nos señala implacable el camino, hasta sus viejos canales y angostas callejuelas, todo conserva el embrujo de lo añejo, lo que ha perdurado a través del devenir del tiempo con estoicismo calvinista dirán los unos, o, con locura erasmiana, dirán los otros. Puesto que no cabe duda que tanto Calvino como Erasmus de Rotterdam son dos de los padres del pensamiento holandés.

Y así como estos dos fueron antagonistas, hoy quiero invitarlos a recorrer junto conmigo mi encantada ciudad adoptiva de la mano de dos personajes literarios tan modernos como diametralmente opuestos.  Para iniciar el recorrido, y siguiendo las lecciones de Barthes, quisiera caminar con ellos de dos diferentes maneras, junto a la pequeña conejita Nijntje rodearé las callejuelas embrujadas de la ciudad gótica soñando y jugando mis juegos de ficción; y junto con el otro, con Sigmund, por ser un monumento del psicoanálisis, no podría, así quisiera, ponerme con rodeos; con él, como podrán comprobarlo, todo es tan atravesado como la misma realidad.

Mi primer encuentro con Nijntje fue en el bosque de Amelisweerd, adonde yo llegué a  cohabitar, junto a un esposo holandés, en una de esas típicas casitas de la campiña holandesa, desde la cual, aunque rodeada de vegetación, si me subía al ático, a lo lejos, podía ver las uñas del Dom perfectamente delineadas, señalándome amenazantes. Fue en aquel ático, convertido en mi atelier, cuando en una tarde de invierno, estando ocupada con la lectura de un librito muy popular por aquel entonces entre los expats, llamado “The Undutchables”, escrito por una pareja de estadounidenses que narran sus impresiones viviendo por algún tiempo en Holanda, de súbito se presentó mi vecina Johanna y, luego de decir algo entre muelas sobre los colores y demás con que había pintado y decorado aquel espacio frío, me entregó un pequeño librito que traía la figura de la  conejita Nijntje en la portada. De inmediato quedé maravillada, pues Nijntje es un personaje tan hermoso y tierno que es  imposible no derretirse ante ella. Un personaje de ficción con el que los niños holandeses aprenden a hablar, escribir y leer. De tal manera que nunca olvidaré aquella tarde. Fue como si en un segundo me hubiesen devuelto en una cámara del tiempo al día feliz en que mi madre, cansada con mi preguntadera sobre lo divino y lo humano, me llevó de la mano a matricularme en el Liceo Jardín de María, y ya de regresó me compró la cartilla aquella con que todos los niños de mi generación, creo, aprendimos a leer y escribir: La Alegría de Leer.

Tampoco olvidaré que casi como una premonición, la primera figura que se me apareció cuando rompí los sellos y abrí el librito fue la de una manzana llorona. En holandés manzana, como en inglés, comienza con A, se escribe  appel; así, en su primera lección, la inocente Nijntje me enseñó a llorar en neerlandés, cosa que como una niña pérdida hice muchas veces. Es imposible no hacerlo cuando te lanzas de cabeza dentro del mundo cuadriculado de los reingenieros de almas del Reino; como yo rebauticé a esos seres que Erasmus de Rotterdam en su “Elogio a la Locura” describió perfectamente como las veletas al servicio de la Iglesia y la Corona (dos poderes por aquel entonces inseparables); quienes tenían y tienen a su cargo el lleva y trae que ha ido llenando las urnas y los baúles del tesoro, tanto de los unos como de los otros, portando con hipocresía el título de consejeros: lobos disfrazados de corderos, expertos en hacer dinero mientras reforman estados y cabezas.  

            No obstante mi moquiadera permanente ahí estaba Nijntje, mi conejita de la suerte, que metida en mi morral de estudiante me dio el ánimo para junto con ella aventurarme más allá del bosque embrujado y dejar de ser analfabeta; que es como te sientes cuando te ves confrontada con un idioma y una cultura totalmente desconocida. Entonces más cerca de lo imaginable –porque aquí todo es tan pequeño que tiempo y espacio se fusionan hasta eliminarse mutualmente-, llegamos a Ledijf Ergf; una de las grandes puertas de entrada a la ciudad medieval; el sitio adonde las arandelas de la telaraña alcanzan su amplitud máxima y las arterias principales se abren ante ti como en abanico, en espera de que escogas por cual de ellas quieres adentrarte en los misterios del medievo. Éste es un punto de encuentro para una buena parte de los habitantes de Utrecht, sobre todo de los estudiantes y, digamos, los intelectuales. Funcionan allí desde cafés como Ledijf Ergf y De Poort, hasta Louis Hartlooper Complex: una especie de emporio cinematográfico con muchas salas de proyección, café-bar-restaurantes y salas de conferencias en donde se realizan a menudo seminarios y cursos sobre cine y todo lo relacionado. Y, justo en frente, un poco en diagonal, se halla  el James Boswell Instituut: el instituto de lenguas de la Universidad de Utrecht, que lleva el nombre de un prominente letrado escocés del siglo XVIII, convertido casi en un símbolo del romanticismo de la época por haber sido el eterno enamorado de una emancipada y aristócrata escritora de la ciudad, llamada Belle van Zuylen, con quien James Boswell luego de ser rechazado tuvo que conformarse con mantener correspondencia. Dichas cartas los hicieron famosos a los dos. Hoy el castillo donde está dama residía, ubicado sobre el río Vecht, es un romántico museo en donde se celebran durante todo el año ceremonias nupciales.

            Sin salirme mucho del entorno, y dejando de lado el idilio en el Vecht, regreso al James Boswell Instituut, puesto que fue allí adonde, siempre con Nijntje en mi morral, estudié neerlandés y empecé a aprender más y más sobre el karakter holandés, o sea a inburguerizarme, que aunque no lo crean es algo muy similar a una cosa muy criticada en las sociedades que se ufanan de ser civilizadas y abiertas; algo así como un adoctrinamiento.  

Fue un día en que luego de salir de clase, cansada con la inburguerización a la que me estaba viendo sometida, y con ganas de mandarlo todo para el carajo, Nijntje me agarró de la mano y me fue adentrando a lo largo del Singel: uno de los brazos del Oude Graag: viejo canal que rodea la ciudad antigua y se te aparece por doquier, a veces cantando otro nombre como ahora. De pronto, unos metros más adelante, vi una foto de Nijntje que me invitaba a visitar su tienda-casa, ubicada dentro de una iglesia convertida en el Centraal Museum. Otro sitio obligado, adonde aparte de las exposiciones permanentes de pintores como Carel Willink o Johannes Hendrikus Moesman se puede apreciar la colección de Gerrit Rietveld: famoso decorador de interiores y arquitecto de la ciudad, conocido internacionalmente por su principio, Menos es más.   

            Aunque en aquellos días, años 98-99, Nijntje per se no tenía su propia casa como ahora, ver su colección completa fue hermoso; por ello trató desde entonces de visitar a mi Nijntje y todos sus amigos cada vez que siento el deseo de volver a ser niña iluminada; y si no puedo hacerlo físicamente lo hago vía Internet aprovechando que mi conejita de la suerte ahora no solo es dueña de su propia casa, sino que tiene su propia telaraña: www.Nijntje.nl

            Dos años más tarde, una soleada mañana de septiembre del 2001, cuando apenas acababa de decidir que me quedaría de tiempo completo en Holanda, fue cuando caminando por Zadelstraat -una callecita que se extiende a los pies del Dom desde la plazoleta de las artes y las ciencias donde funciona el Conservatorio de Música, llamada MariaPlaats, y por lo mismo cuando vas por ella sientes como si estuvieses arrodillado ante aquella catedral que te subyuga con su imponencia-, de pronto escuché que un niño casi gritaba, Dag meneer Bruna! (¡Buen día, señor Bruna!) y al voltear a mirar, zas, ahí estaba sobre su bicicleta, sonriendo con su bigote animado, el padre inventor de Nijntje: don Dick Bruna, toda una institución en la ciudad encantada y en todo el Reino. Algo así como el Walt Disney de Holanda.

Por aquellos días mis encuentros con él se repitieron debido a que los dos íbamos hacia nuestros trabajos a la misma hora: él a su atelier y yo al mío: Arte Mexicano, una tienda de arte latinoamericano, también con su propia historia en la ciudad, adonde yo trabajaba tratando de mejorar mi nivel de holandés, mientras corregía el manuscrito de mi primera  novela, la cual había escrito sentada en la terraza de una villa en Willemstad, Curazao, adonde habité parte de aquellos años. Mi trabajo en Arte Mexicano: el ‘refugio latino’, como yo lo apodé, fue una experiencia bastante enriquecedora. Allí conocí y escuché sobre las vidas de muchos latinoamericanos inmigrantes, y, mientras  observaba a través de las ventanas el ir y venir de la vida holandesa, aprendí también mucho sobre mí misma y, sobre todo, aprendí a ver mi propia patria de otra manera: en calidoscopio.

Estando allí supe que el señor Bruna era un abuelo feliz, perteneciente a una prominente familia de editores, dueña de la cadena de tiendas que llevan el nombre Bruna, y están regadas por todas las ciudades holandesas. Cuenta la historia que el señor Bruna se convirtió en algo así como la oveja negra de la familia cuando decidió ser un simple dibujante y, para remate, escribir libros para niños. Casualmente su primera obra se llamó “De Appel”, y fue un poco más tarde cuando queriendo hacer una historia que contarle a su hijo nació Nijntje: un personaje que ya es popular en casi todo el mundo, y produce tanto o más que Mickey Mouse, dicen, puesto que en Holanda, siguiendo los preceptos calvinistas, una de las reglas de oro es que el dinero no es para mostrar ni hacer alarde de riqueza.

Fue también uno de aquellos días en que con mi librito mágico en el bolso me aventuré así, sin pensarlo dos veces, a decirle algo al señor Bruna, Dag meneer Bruna! le dije cuando lo vi venir en su bici, Dag, me respondió, hoe gaat het met U?, Uitstekend!, le respondí sorprendida al ver que el señor Bruna se bajaba de su bicicleta para saludarme. Sin siquiera pensarlo le pedí por favor firmarme mi Nijntje, cosa que hizo muy amable. A partir de aquel instante supe que si había sido capaz, por fin, de pronunciar aquella palabra imposible: uitstekend (a las mil maravillas), y pedirle sin miramiento al señor Bruna que me firmará mi Nijntje, era porque también de verdad, verdad, había aprendido aquel idioma enredado: había, por fin, roto el hechizo. Entonces fue cuando me zafé por fin del pesado Dom, y libre de sus garras, levanté mi cabeza, lo miré de frente y le hice pistola con mis bien recortadas uñitas: lo reté. ¿Quién me iba a decir en aquellos años de indecisión y miedo que yo iba a ser capaz de un acto tan terrorista?

Y es que si con Nijntje he jugado juegos de niños, llenos de ficciones y fantasias, ha sido Sigmund, su antagonista, el encargado de devolverme sin ningún miramiento ni escrúpulo a la cruda realidad; porque si Nijntje es tierna, Sigmund es bruto; si Nijntje es inocente, Sigmund es perverso; si Nijntje es ingenua, Sigmund es abyecto; si Nijntje es dulce, Sigmund es amargo; y así podría quedarme enumerando sus diferencias, sin encontrar casi que ninguna coincidencia excepto que los dos conforman las dos caras de una moneda holandesa que yo, como El Zahir de  Borges, me he dedicado a hacer rodar... Quizás... después de todo.. detrás de la moneda esté Dios.

Tal vez sea nomás por eso que Sigmund, como el “simulador” de Bacon, para no tener que excusarse ni explicarse, ha optado por mirar de reojo, cubriéndose un ojo con un parche negro y, así, hacer de esa desviación de su mirada su única desviación y su única negación. Es que, como ya se los había advertido desde el comienzo, con Sigmund todo es tan atravesado que de una vas a parar al otro lado: la paja siempre se ve más fácil en el ojo ajeno, y/o la paja siempre es más verde en el solar del frente; es parte del descreste. Ver www.sigmund.nl

Sigmund, el psiquiatra, es un personaje de tira cómica que yo me atrevería a decir engendra todos los males de las sociedades postmodernas. No es entonces de extrañar que aparezca cada día en el periódico del pueblo holandés, poniendo en evidencia solapada los profundos males que no solo aquejan a este Reino donde habito sino a casi todas las sociedades europeas. Yo misma tengo que admitir que uno que otro día, leyendo a Sigmund, me han dado ganas de botarlo a la basura; pues como magistralmente lo dijo sentado en la taza del baño, Leopoldo Bloom(Ulises), mientras leía el periódico para el cual él mismo trabajaba, Es tan cochino que ni para limpiarme el culo me serviría. No obstante, aceptando la dualidad de todo ser, lo que he hecho es tratar de psicoanalizarme junto con él, hasta encontrar las razones que me llevaron a, casi sin entender el idioma, buscar con curiosidad en el periódico lo que Sigmund decía día tras día. Y era que después de mis tiernos e ingeniosos encuentros con Nijntje yo siempre debía, o bien regresar a casa, o bien bajarme de mi ático-atelier, hambrienta de realidad: de noticias. Era como si a través de él y de lo que salía a diario publicado en los periódicos yo quisiera encontrar dónde carajos me hallaba parada y, tal vez como él, ya que no podía alcanzarlo, atravesar el corazón de Holanda. No lograba acostumbrarme a tanta indiferente diferenciación e indiferencia, mejor dicho, aunque lo trataran a diario, no lograban deslumbrarme; y por eso mismo prefería a un ser despiadado, o despojado de todo sentimiento, como Sigmund: con él siempre supe a que atenerme, con los demás mi búsqueda era infructuosa. Mas, cuando una de las razones por las que había decidido salir de mi patria era la necesidad de paz, y todo lo que escuchaba en los noticieros y lo publicado en los periódicos solo hablaba e incitaba a la guerra; y es que, como lo fui aprendiendo, mostrar la guerra que se ayuda a alimentar afuera es una buena manera de mantener al pueblo contento por dentro; además de que el banco, o los bancos, que tienen a cargo la administración de los conflictos internos de los pueblos descrestados son los mismos que se encargan de controlarles la deuda externa –es un secreto a voces-. De esa manera, la pretendida luminosa realidad feliz, de la que todos se ufanaban, para mí pocas veces era acordé con la realidad que yo experimentaba tanto adentro como afuera de mi casita en el bosque encantado de Amelisweerd.

Así fue que, empeñada en encontrar cuál era mi sitio en este pedacito de Tierra, hice tanto de Nijntje como de Sigmund mis personajes favoritos. En definitiva Nijntje no era más que una conejita, y Sigmund, a pesar de toda su abyección, era el único capaz de decirme la verdad sin toda esa parfernalia sobre la que se construye o deconstruye una lengua; pues como lo he ido descubriendo, poco a poco, la complejidad de la lengua es, como el parche de Sigmund, la que permite que la gente vaya por el mundo sin excusarse ni explicarse; total! es la lengua. Hoy, más de diez años después, y un poco más sabia gracias no solo a mi experiencia de vida, sino a mis lecciones diarias de filosofía oriental y mis sesiones de meditación zen, entiendo mucho mejor la dualidad y, un tanto cansada no sé si con la falta de veracidad de la lengua, o a la complejidad para acceder a ella, hace ya dos o tres años decidí cancelar mi suscripción al periódico de Sigmund y pasarme para otro un poco más enfocado a la irrealidad, o sea: al arte y a la cultura. Desde entonces mis citas con Sigmund se han hecho esporádicas, lo buscó solo cuando sale la recopilación de su última sesión, la cual compró siempre en una tienda especializada en tiras cómicas que me devuelve al cuchitril a donde siendo una niña iba con mis amigos del barrio; a alquilar, cambiar o vender los cómics y demás historietas de moda. Dicha tienda, llamada Piet Snot –un nombre que significa o denota: ridículo- está ubicada sobre uno de los holanes que caen a los pies del Dom, en una casa del siglo XV, de esas que se han ido jorobando con el peso de los años y huelen a moho milenario y a pescado viejo; debido quizás a que en aquella calle funcionó antaño el mercado del pescado, y por eso se llama Vismarket. Y como si con el nombre y el pesado aroma a guardado no fuese suficiente llegan a Piet Snot directamente los aromas a café serrano y appelbollen de uno de mis cafés favoritos: el Graff Floris, envueltos en los aromas del wit, o marihuana, provenientes de uno de los coffie-shops más visitados de la ciudad, quizá por estar ubicado precisamente ahí: en uno de los puntos más turísticos de ella. Y es que hasta hace apenas unas cuantas semanas la mayoría de los turistas que visitaban a Holanda lo hacían para poder consumir drogas soft sin ningún tipo de prohibición, pues a los coffie-shops se iba a eso: a consumir drogas de todo tipo, sin miedo de ser detenido o multado. Ahora el gobierno holandés; quizás al escuchar sobre la petición oficial que han hecho países productores como el nuestro de legalizar las drogas; para proteger sus propios interesés y esconder el poco honorífico estatus de ser el mayor productor de éxtasis y drogas hechas en laboratorio, aparte de la prohibición de fumar en sitios públicos, ha decidido imponer una norma que obliga a estos empresarios a vender dichas drogas solo a los holandeses registrados; entonces, dicen, los coffie-shops se están convirtiendo en una especie de clubs privados. Algo que me ha llevado a pensar de inmediato en cómo se estará sientiendo Sigmund, y qué habrá dicho al respecto, pues él suele irse de bares de todo tipo, en los cuales, aparte de meterse lo que caiga, suele caerle a la tía que esté sola sentada en la barra con su típica pregunta, Is deze kruk vrij? (Está libre este butaco? ), y así darle comienzo a sus noches de –digamos- bohemia. Noches que la mayoría de las veces terminan con él solo, recostado en su sofá de psicoterapeuta, echándose y/o metiéndose un pajazo –que para el caso es lo mismo- en completa y total depresión. Es que la mayoría de las veces Sigmund no logra ligar; y si lo consigue es casi seguro que la dama en cuestión le salga travestí, o algo por el estilo; cosa que a Sigmund, con tal de tirar, le tiene totalmente sin cuidado; fornica hasta con los animales. Sí, este personaje, les advierto, le jala a todo, y cuando digo a todo es a todo. A veces, como ya les conté, me digo, Uich Socorro, que haces leyendo esta cochinada, pero qué hacer, si para mí él es quien me ha ido desvelando el lado oscuro de la conciencia del Reino... Las lecturas perversas, dice Barthes, implican una escisión...sé que no son más que palabras, pero de todas maneras[...] Como en el Ulises de Joyce supongo que es una toma de conciencia de que la vida mental humana no se da sino en forma de lenguaje.

Y vean ustedes que la gran sorpresa me la llevé cuando vine a enterarme de que precisamente el padre creador de Sigmund lleva el nombre de Wit, que yo asimilé de inmediato a wiet, aquella parte del aroma de Sigmund que nunca sabré si me atrae, me embrutece o me delata. Peter de Wit, es un caricaturista autodidacta, que vive en Amsterdam y comparte su atelier con otros dos artistas jóvenes, quienes le ayudan a cranear sus tiras cómicas y las nuevas aventuras en que Sigmund terminará, atravesado como es, casi siempre enholanado, o sea: enredado.

En todo caso que el creador de Sigmund, Peter de Wit, habite o no en Utrecht para mí no cambia nada, en mi largo recorrido yo he aprendido que el lugar no es lo importante. Las ciudades todas, como tan bien lo describió Gÿorgy Konrád en su novela El Constructor de Ciudades, se caracterizan por ser sitios donde La guerra cotidiana, insidiosa, silente y no declarada se da entre los que la planean, por un lado, contra los que la habitan, por el otro: la guerra de los manipuladores de la vida contra los que la viven; la violencia de aquellos que al planificar nuestra felicidad aseguran nuestra infelicidad, frente a la respuesta de aquellos que intentan vivir día a día, a pesar de la infelicidad, y lo consiguen gracias a una cadena de actos mínimos de amor, sensualidad, humor, creatividad y amistad.

Hoy en día, asida con mi mano derecha de Nijntje, y con mi mano izquierda de Sigmund, contenta entiendo mejor la fuerte influencia que ha tenido el pensamiento calvinista en esta sociedad, y comprendo también porque algunos pensadores han gastado su vida tratando de comprobar la influencia de Erasmo de Rotterdam en el pensamiento español y su representación: o bien Don Quijote de la Mancha, o bien nosotros los latinos –quiero decir-. Como lo constata M. Bataillon, Hay un profundo parentesco entre la regocijante y variada historia de Don Quijote y el elogio erasmiano a la regocijante y multiforme cordura que cohabita con la locura.

Así, en busca de la identidad de Holanda, me he encontrado que como casi todas las identidades, en un mundo cada vez más abierto y más global, anda refundida, y, más confundida que nunca, se debate entre ese ser puro que ha ido degenerando en un puritano que para lavar sus culpas es muy, pero muy caritativo; y ese ser que de tanto ufanarse de su condicionada libertad se transforma en el  libertino capaz de abusar hasta de la misma Caridad, como lo acaba de demostrar el “Informe Deetman”, en el cual se hace oficial que entre los años 1945 y 2010 se registraron, solamente en Holanda, entre 10 y 20 mil casos de abuso sexual, cometidos estos por miembros de la Iglesia Católica.

Lo mejor de todo este, digamos, ‘trabajo de campo’, que he realizado durante más de diez años, es que buscando lo que nos hace diferentes, los unos a los otros, me he reencontrado conmigo misma. Puedo decir feliz que caminando por las oscuras calles medievales de Utrecht he renacido: no he atravesado, sino trascendido la idea de realidad.

También, aprender la lengua holandesa, e ir realizando al mismo tiempo un análisis contrastivo entre el holandés y el español, me ayudó a reafirmarme en la diferencia que existe entre vivir y habitar; dos cosas que en el idioma neerlandés tienen su propio verbo y no se mezclan nunca como sí solemos hacerlo en español; wonen: habitar y leven: vivir. Una diferencia que sobre todo en los momentos de oscuridad siempre me ha ayudado a recrear mi propia idea de realidad, y a saltarme con gracia las cuadriculas en que día tras día tratan de encasillarme. Una vez sabes bien quién eres, puedes habitar donde sea sin deprimirte ni intoxicarte; pues una cosa es habitar en Bogotá, Utrecht o Dubai; y otra muy distinta es vivir. En la ciudad que habito, como en todas, la dualidad es la constante. En la ciudad que habito, la contaminación es tan tenaz que al igual que la mayoría de sus habitantes sufro de una silente astma; en la ciudad que habito, a pesar de preciarse de sus ciclovías y sus cientos de bicicletas, yo no puedo usar la mía para ir al centro sin el peligro de que se la roben, pues los parqueaderos poco a poco han ido desapareciendo para darle paso a más y más obras; en la ciudad en que habito el transporte público no es sucio, sino cochino, aparte de que los trenes siempre están retrasados; en la ciudad que habito, cuando quiero caminar, debo ir siempre con la cabeza gacha para poder esquivar la mierda que los perros dejan tras de sí y/o los gargajos de sus dueños; en fin, en la ciudad que habito, aunque todo parezca distinto, es lo mismo que en otra cualquiera, pues en la deslumbrante realidad no existe la tal Utopía de Moro, a quien Erasmus le dedicó su moira. No obstante, más allá de la escinción, aceptando mi propia dualidad: mi lado oscuro y mi lado de luz; he tratado de ir por y en el medio, y he recreado así mi propia ‘Ciudad Virtual’. Ahí, en mi mundo interior, me ipsum, es donde vivo, tal y como vine, felizmente iluminada. Recreando mi propio mundo virtual, jalándole a la ficción, aun cuando todo me obligue a mantenerme con los pies bien puestos sobre el Planeta a Tierra,  es como he visto por fin que no todo es blanco ni negro; ni bueno ni malo y que, como el oro, llegué a Europa iluminada y que, aunque lo hayan tratado con disciplina rigurosa, a cal y canto no han logrado deslumbrarme: todos somos parte y arte del mismo terrárium.

Firmado en Utrecht, el 4 de enero del 2012

Socorro Ariza.

Escritora y Consultora Intercultural, radicada en Utrecht.