lunes, 28 de abril de 2014

EN DEFENSA DE BOGOTÁ - 2da parte!


EL REY DEL DRAMA o THE DRAMA KING?

En el entarimado del circo reaparece el Rey del Drama, y mientras las muchedumbres exaltadas lo aplauden y celebran su regreso al plato, él, con rostro compungido de cristo resucitado, les habla de como ha sido destituido, vapuleado y, hasta, ¡horror!, sus bienes embargados... Y, claro, la muchedumbre exaltada oyé estas palabras y empieza a venerarlo; mucho más cuándo les dice que por todos ellos está dispuesto a trabajar sin sueldo... Y, claro, la muchedumbre... en vez de preguntarse y cómo le hace el Rey del Drama para vivir y mantener a su familia sin bienes ni sueldo, o pellizcarse e ir a averiguar si no será que malversando fondos ha engordado una que otra cuenta en Suiza y/o algún otro paraiso fiscal... se desgañita y lamenta; lo hacen de tal modo que los gritos de la masa se vuelven embrutecedores; porque de eso precisamente es de lo que se trata el drama: de mantener a la masa enardecida y sorda, Es terrible el nivel de odio del procurador, les repite y repite y... la masa enardecida, en un estado total de embrutecimiento, ve como el Rey del Drama se eleva y, hasta, levita. Ha nacido un nuevo mesias. Y claro que tienen razón: está escrito. En el libro sagrado, Cien años de soledad*, en el evangelio que cuenta la vida del coronel Aureliano Buendía, desde la perspectiva del coronel Gerineldo Márquez, aparece... en medio de aquella muchedumbre abigarrada una autoridad tenebrosa: un ser dotado de una malicia taciturna y una vocación mesiánica que suscita en los hombres un fanatismo demente. Tan, pero tan demente que, anticipándose a todos se las juega todas de una con estas palabras, Ahora solo me queda el destierro o la muerte. Mas, lo que este ser con vocación mesiánica no sabía era que las masas enardecidas y sordas oyen lo que él que las enardece quiere que oigan, y, sin esperar ninguna orden, se encargan de que su palabra se cumpla para así, hacer que las escrituras se cumplan... Y aunque él no estaba dando una orden, cuenta el evangelio que... quince días después el general Teófilo Vargas fue despedazado a machetazos en una emboscada y [...] Qué peligro! Pues si este prototipo de mesias tuviese un poquito menos de ambiciones políticas y un tris más de conciencia, sabría que lo que está haciendo, tratando de embaucar a las masas para que lo conduzcan hasta el Palacio de Nariño puede convertirse en un arma de doble filo que tal vez lo lleve a otro tipo de hueco... porque, según las escrituras, La embriaguez del poder empieza a descomponerse en ráfagas de desazón.

Y, ya finalizado el drama,  con los pies puestos sobre la tierra, libre de telarañas, les pregunto ¿Y si Petro está embargado y no recibe un sueldo o, renuncia voluntariamente a recibirlo, de qué carajos vive; quién lo mantiene y sostiene? Porque aunque en Colombia más del 70% de la población viva del aire, o sea: el trabajo informal, cuesta creer que este hombre, con vocación mesiánica, ande tan bien vendiendo solo las medallitas del Sagrado Corazón que le provee el procurador,  o reciclando las botellas de sus donantes.

Por favor señor, sea serio, y queriendo convertirse en mesias no le busqué más problemas a la pobrecita Colombia, ni menos a la triste y cándida ciudad de Bogotá; que de tantos héroes y mártires despedazados se está pudriendo viva.  Coja juicio, carajo! -como le diría doña Úrsula Iguarán si fuese su señora madre-.

Carmen Socorro Ariza-Olarte, lunes 28 de abril de 2014


*Consultar en Cien Años de Soledad el bloque dedicado al coronel Gerineldo Márquez; pag. 142-148.

jueves, 24 de abril de 2014

EN DEFENSA DE BOGOTÁ!


¿Y cuánto nos está costando el mon…y…des…montaje del circo?

Unas horas después de que todos los medios y redes sociales hablaran del nombramiento oficial de una nueva alcaldesa para la triste y cándida ciudad de Bogotá, zas, las noticias  cambiaron de tercio y empezaron a repicar que, Petro vuelve y juega, gracias a la intervención que Derechos Humanos le plantó a Santos. ¿O fue gracias a la intervención de Santos? Yo no sé, es confuso como todo lo concerniente al teatro del absurdo, en el que de todo hay menos coherencia.

Y es que si en el país, y en la triste y cándida ciudad de Bogotá, existiese alguna... coherencia, esta señores debería ser la pregunta obvia que todos deberían estarle haciendo a las autoridades pertinentes; no obstante, en el teatro del absurdo que es Locombia, no ha habido nadie que salga en las pantallas ni en las redes sociales ni a las calles a pedirle cuentas a los que nos metieron en todo este jaleo y abrieron los huecos presupuestarios. Mientras que eso sí, cada vez que se habla de emprender una obra de infraestructura de grandes proporciones -necesarias para empezar a echar pa’lante-, o en realizar un evento internacional que atraiga capital e inversión extranjera seria -no a especuladores inmobiliarios, que es bien distinto, y no dejará sino burbujitas de aire-, zas, todo el mundo sale a rasgarle las vestiduras a la primera dama, alegando los altos costos de...

¿Cuánto señores le está costando al país, y a la triste y cándida ciudad de Bogotá, todo el circo, y quién pagará por los daños y perjuicios? Esa debería ser la pregunta repicando en todos los medios y redes sociales, y ese sí debería ser el escándalo del momento. No obstante, sigue el teatro del absurdo y... todos embobados mirando el dedo del abuelo desalmado, no miran debajo del colchón suspendido en cien años de iniquidades, que es adonde señala; porque, entre mordida y mordida, el perro cenizo ha estado tacataca... talando y taladrando en el tesoro público, Sin que nadie se... ‘de’... cuenta! Y ahora ¿ volverán a destituir al alcalde por la falta de agua?

Carmen Socorro Ariza-Olarte, Abril 24 del 2014

martes, 22 de abril de 2014

!LIBRE DE... Y...GRACIAS A... MI MAESTRO!


"LO ÚNICO MEJOR QUE LA MÚSICA ES HABLAR DE MÚSICA
‘Si yo no me voy, dijo Jesús a sus discípulos, no vendrá a vosotros el Espíritu Santo’.
Era Jueves Santo y muchas cosas habían pasado los días anteriores, y muchas sucederían ese mismo Jueves,  y muchas más seguirían ocurriendo los días posteriores. Como un presagio, o quizás como la misma crónica de una muerte pre-anunciada por los diarios, vagabas por casa como alma en pena, y, en pena, empezaste a sacudir el estante de tus libros sagrados. Le cambiaste la posición a todo... Y, El Rincón del Maestro, paso de la izquierda a la derecha; allí, adonde puedes mirarlo cara a cara cuando te sientas a ejercer tu oficio de escritora. En la esquina frontal, enmarcándolo todo, pusiste de pie su biografía con sus ojos casi desorbitados, de infante curioso, mirándolo todo... y... lo rodeaste con esa foto tuya en la que tus ojos desorientados se encuentran con los suyos, más las de tu hombre-amigo-amante-esposo en las diferentes edades de su vida... y... con el resto de sus libros armaste de nuevo esa especie de altar que has ido edificando con cada una de sus obras... y... han formado parte y arte de tu camino de escritora-lectora-escritora. En los demás estantes organizaste como siempre tus colecciones mínimas, con tus propios clásicos: Ulises de Joyce, Don Quijote de Cervantes, Ramayana de autor desconocido, En busca del tiempo perdido de Proust, Obra completa de sor Juana Inés de la Cruz, The Complete Works of Shakespeare,  La Metamorfosis de Kafka... y...  La de tus escritores latinoamericanos: El Laberinto de la soledad y La llama doble de Paz, Rayuela y El Perseguidor de Cortazar, La última escala del Tramp Steamer de Álvaro Mutis, Ensayo de la ceguera de Saramago, El libro de arena de Borges, La Región más transparente de Fuentes, Honderd Liefdessonnetten van Neruda, En busca de Klingsor  y El Jardín devastado de Volpi; Parménides y Las Noches de Flores de Áira y... la de tus Premios Nobel: Los Excluidos y De Pianiste de Jelinek, The Sirian Experiments  and The Black Madonna of Lessing, The Homecoming of Pinter; La familia de Pascual Duarte de Cela y... tu gran colección de novelas y ensayos de J.M. Coetzee y... también de Grass ... Y... me matarías si no mencionará tu otra minicolección con Milán Kundera, Kónrad, Malraux, Wilde, Brown, McCarthy, Roth, Eco... ooo... la de poesía: Withman, Blake, García Lorca, Rilke, Vallejo... más los libros esotéricos y la Biblia y El I-Ching y... en fin... las biografías... y...  tus mujeres escritoras: la Wolf, la Yourcenar, la Duras, la  Mitchell, la Restrepo... Todo eso, sin contar, claro, con nuestra biblioteca común, llena de autores griegos, holandeses, franceses, alemanes, rusos, chinos, y...

Al día siguiente, empezaste a rebuscar en tus archivos, Qué buscas te pregunté? Buscó algo que empecé a escribir hace unos años sobre El Amor en la obra de... mi Maestro, me dijiste... Recuerdas, fue a raíz de la charla que dió aquí en Utrecht su traductora al holandés, luego de la publicación de la autobiografía; una charla que llevaba precisamente este nombre, El Amor en la obra de.... y que tanto a ti como a mí nos pareció de lo más sosa –la charla-. Sí, lo recordé, cómo olvidarlo, si antes de dicho chasco habíamos discutido sobre el por qué a los holandeses les costaba tanto, no solo entender tu cultura, sino la obra de tu maestro. Y, zas, ahí estaba la traductora holandesa para poner el dedo en la llaga; y vaya sí me sangró, y tuve que aceptar que tenías razón, Que pobreza de presentación para alguién que dice haber traducido casi todas las obras de tu maestro al holandés; No te preocupes me dijiste, debió ser por casos como estos que mi maestro escribió un artículo respetuoso del oficio de traductor que llamó, Los pobres traductores buenos, en el que hace alusión a un refrán italiano, Traduttore, traditore (traductor-traidor). No puede ser buena ni idónea una traducción de una autobiografía, de más de 300 páginas, hecha en solo tres días, así sea con un equipo de primera. Entonces, en busca del proyecto de ensayo encontraste una gran cantidad de bibliografía;  toda en conexión con tu maestro; la pusiste en el archivador  que tienes sobre tu escritorio y, me dijiste, Es que siento que ha llegado eso que el llamó La mala hora, y quiero estar preparada, Quiero terminar por fin el ensayo que nunca escribí! Y bueno, como encontraste todo menos la libreta de apuntes adonde habías empezado el ensayo, llegó el Jueves Santo y no diste pie con bola... Entonces seguiste con tus Encuentros íntimos con su guitarra de la A a la Z. Hoy le toca a la B de Brasil, Bossa Nova y Charlie Byrd, me dijiste, y sabes: rebujariando he encontrado este artículo cumbre de mi maestro titulado, Está bien, hablemos de literatura, oye bien esta frasesita,  Hace unos meses le dije a Jomi García Ascot que lo único mejor que la música es hablar de música, y anoche estuve a punto de decirle lo mismo sobre literatura. Pero luego lo pensé con más cuidado. En realidad lo único mejor que hablar de literatura es hacerla bien.

Y sí, tengo que admitirlo, te vino bien reencontrarte con esta recopilación de artículos publicados en su momento en El Espectador, para ser capaz de comprender y aceptar su último adiós. La noticia te llegaría, como todo lo que sucedió durante el día, de una manera bastante extraordinaria, y es que te fuiste a la cama sin bajarle el volumen a tu IPhone, cosa que haces religiosamente cada noche. Según me cuentas estabas casi dormida cuando a lo lejos escuchaste el timbre, te levantaste de inmediato porque pensaste en Colombia, y te preocupaste y... zas, al abrir el email te encontraste con el boletín especial de El Espectador con la noticia sobre su deceso. Entonces fuiste a sentarte en el balcón y la luna te dejó espantada por lo hermosa: era una noche de luna llena rodeada de una lluvia de estrellas. Así que no te aguantaste y, luego de tomar una foto, viniste a despertarme... Juntos nos hemos sentado a contemplar la luna y me has dicho, Sabes, hoy, o mejor dicho ayer, Jueves Santo, inspirada por Saint Matthew Passion, que sonaba en la radio, me dio  por leer la Biblia a manera de meditación y San Juan me kung-fundió, pues en el aparte donde habla sobre la Traición de Judas, dice esto: Respondió Jesús, a quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. Y después del bocado Satanás entró en él (San Juan, 13, 26-27). Tuve que pensar en un cuento de Borges llamado Las tres versiones de Judas y en el Código DaVinci de Brown y... en medio de mis pensamientos sobre el por qué Jesús, a sabiendas, le había dado de comer algo tan contaminado a Judas... zas, leí en el libro de meditaciones diarias del Dalai Lama la correspondiente al 17 de Abril y... mira tú con lo que me he encontrado, Cuando mires a quien te ha hecho daño, sé tolerante, y piensa que es gracias a seres como él que tú puedes llegar a alcanzar la iluminación o la naturaleza de Buda. Porque claro, si no hubiese habido un Judas, Jesús no hubiese podido realizar su obra; y tal vez, digo yo escuchando las diatribas contra mi Maestro, sea mejor ser condenado por tener amigos que por los enemigos, ya lo dijo él. Así, con está luz me dio por comerme un yogurth y, zas, estaba recostada en la ventana dejando que el incipiente sol me diera en la espalda cuando sentí como si alguien me hubiese pegado en la mano y, zas, el vasito con el yogurt voló por los aires, Mierda, Ye de Yavé, fue lo que primero se me vino a la cabeza, y, en todo caso, la cosa me quedó sonando. Porque así fue precisamente cómo un día comprendí que la labor que mi maestro había realizado conmigo estaba hecha, y que había llegado el momento de dejar de seguirlo y perseguirlo para emprender mi propio camino como escritora, libre de su protectora sombra, e independiente, Si yo no me voy, le dijo un día Jesús a sus discípulos, como vaís a estar vosotros en condiciones de recibir al Espíritu Santo. Y es que guiada por él, luego de regresar de Barcelona, adonde siguiéndolo y persiguiéndolo fui a ponerle en consideración mis manuscritos a la agencia de Carmen Balcells y, cabizbaja y meditabunda, mientras esperaba una respuesta, me topé con la recopilación de artículos periodísticos en la que venía incluido este texto. Al leerlo supe que sí no me autoliberaba iba a terminar como el muchacho ese de veintitrés años del que habla el maestro aludiendo a una frase de Vargas Llosa... Mira, aquí está escrito textualmente, Alguna vez le oí decir a Mario Vargas Llosa una frase que me desconcertó de entrada: ‘En el momento de sentarse a escribir, todo escritor decide si va a ser un buen escritor o un mal escritor’. Sin embargo, varios años después llegó a mi casa de México un muchacho de veintitrés años, que había publicado su primera novela seis meses antes y que aquella noche se sentía triunfante porque acababa de entregar a su editor su segunda novela. Le expresé mi perplejidad por la prisa que llevaba en su premura carrera, y él me contestó, con un cinismo que todavía quiero recordar como involuntario: ‘Es que tú tienes que pensar mucho antes de escribir porque todo el mundo está pendiente de lo que escribes. En cambio, yo puedo escribir muy rápido, porque muy poca gente me lee’. Entonces entendí, como una revelación deslumbrante, la frase de Vargas Llosa: aquel muchacho había decidido ser un mal escritor, como, en efecto, lo fue hasta que consiguió un buen empleo en una empresa de automóviles usados, y no volvió a perder el tiempo escribiendo. En cambio –pienso ahora- , tal vez su destino sería otro si antes de aprender a escribir hubiera aprendido a hablar de literatura.

Luego agregaste, Es así como he comprendido también que, La distancia más corta entre el Hombre y la Verdad es un cuento; y ¿quién mejor que mi Maestro, el mejor contador de cuentos, para enseñármelo? No es acaso su única obra de teatro, Diatriba de amor contra un Hombre sentado, la mejor respuesta a todos los deicidios, me ha preguntado a mí, como si yo entendiera de qué carajos me está hablando... Por el amor de Dios –murmuró Clotilde Armenta-. Déjenlo para después, aunque sea por respeto al [...]. Fue un soplo del Espíritu Santo, repetía ella a menudo... Me agarró toda la panocha –me dijo Divina Flor- era lo que hacía siempre cuando me encontraba sola por los rincones de la casa, pero aquel día no sentí el susto de siempre sino unas ganas horribles de llorar[...] Porque, Nada se parece tanto al infierno como un matrimonio feliz.... se diría Graciela, a sabiendas de que el hombre de letras que ella había escogido era uno de esos escasísimos hombres, capaz, no solo de entender, sino de amar a las mujeres!!!

Carmen Socorro Ariza-Olarte, escrito en Utrecht, a los 18 días de Abril, Viernes Santo, un día después del fallecimiento de mi Mestro.  Gracias a todas/os los que me enviaron mensajes de solidaridad,  y me han hecho sentir mucho más cerca de su viuda: la gran señora Mercedes Barcha.